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viernes, 5 de noviembre de 2010

Cine de sofá y cerveza

The Expendables es la dosis justa de testosterona, violencia y cuchillos gigantes que todos necesitamos.

Hay películas que nunca hay que ver acompañado. Como las de miedo, por ejemplo. O las románticas que te hacen llorar y que jamás contarás que viste, como Diario de Pasión o Posdata te amo. Que jamás vi. Pero hay películas que, irrefutablemente, se tienen que ver en manada. Y esas son las películas de acción.

Desde Rocky y Terminator hasta... Rocky Seis y Terminator Cuatro, el género masculino ha disfrutado de patadas, puñaladas, disparos y explosiones sin sobre analizar ni ser juzgado. Porque claro, si nos ponemos exigentes, The Expendables tiene una historia bastante simplona y un desarrollo de personajes un poco pobre, pero todo eso se perdona porque en esta película SALEN TODOS. Ok, ok, faltó Van Damme y el maestro Miyagi y Chuck Norris, pero son detalles. Porque Steven Segal es medio puto, hay que admitirlo. Y el maestro Miyagi es un personaje de ficción y Optimus Prime es un robot. Y Van Damme es francés. O sea que con TODOS me refiero a Sylvester Stallone, el underdog por excelencia; Jason Statham, el nuevo Bruce Willis; Bruce Willis, el viejo Bruce Willis; Jet Li, la versión en cámara rápida de Jackie Chan; lo que queda de Mickey Rourke y el legendario Ivan Drago de Rocky, Dolph Lundgren. Y por si fuera poco, el indispensable Governator tiene un cameo épico y un poco mal actuado que nos deja a todos más que satisfechos.

¿Quién no alucinó con ver a Stallone y Schwarzenegger en una misma película? ¿O ver a Jason Statham romperle la pierna a alguien mientras le dispara en la cara mientras Jet Li vuela por los aires mientras Terry Crews dispara una Bazuca mientras Stone Cold Steve Austin le parte la cara a Rocky Balboa? Claro, ellos son los "prescindibles" de Hollywood, los del cine de no pensar, pero The Expendables es la dosis justa de testosterona, violencia, sangre y cuchillos gigantes que todos necesitamos después de un día de estrés en la oficina o una tarde de haber visto Sex and the City sin querer porque se acabaron las pilas del control remoto. Saludos!

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