Columna semanal

COLUMNA SEMANAL CON NOMBRE RIDÍCULO ----- Actualizamos todos los viernes después del almuerzo si estaba bueno sino no

viernes, 28 de enero de 2011

Cómo conseguir un koala gratis

Les voy a contar un secreto: Australia no existe.

Ok, ok, examen sorpresa, ¿quién es el presidente de Australia? Primero admitamos que todos pensamos en un koala. Con traje y corbata y un sombrerito de copa y una bandita que dice Mr. President y comiendo eucalipto en el parlamento. Bueno lamento informales que el presidente de Australia NO es un koala. Ni un canguro. Ni el demonio de Tasmania. Ni un kiwi. Y claramente sé bastante más de Australia de lo que pensaba. El punto es que nadie sabe quién es el presidente de Australia. Es un misterio.

Bueno yo les voy a contar un secreto: Australia no existe. Ni tampoco los koalas ni los canguros. Sólo háganse esta pregunta: ¿cuál es la ciudad más grande de Australia? Sidney. ¿Y si acomodamos bien las letras? DISNEY. No sé como nadie se había dado cuenta antes. Australia es un parque temático de Disney, el parque temático más grande del mundo. ¿O en serio pensaron que habían animales con bolsillos? Todos son robots. TODOS. También el presidente y el Caza Cocodrilos y la manta raya que le desconfiguró el sistema cuando lo estaba reseteando. ¡Ni siquiera se les ocurrió inventarse un nuevo idioma!

Así que les propongo que todos le escribamos una carta a Disney diciendo que sabemos de su secretito. Puede empezar con algo así como "Estimado Disney, por último los koalas ni siquiera parecen de verdad" o "¿no les bastó con inventarse los dinosaurios, degenerados?' o algo así. Entonces tal vez nos manden poleras de Mickey Mouse para que no le contemos a nadie. Tal vez hasta nos manden un dinosaurio, o un koala.

Y así es como se pueden conseguir un koala gratis. Y Australia no tiene presidente, es una monarquía. En todo caso tiene un Primer Ministro. Y este es el artículo más estúpido que he escrito. Saludos!

viernes, 21 de enero de 2011

Este año es el amor de tu vida

Qué época terrible, año nuevo. Nos hacemos tantas promesas a nosotros mismos. Pero bueno, seamos positivos.

¡Nada mejor que comenzar el año a mitad de enero! Qué época terrible, año nuevo. Tanta presión para la humanidad. Nos hacemos tantas promesas a nosotros mismos. Este año vamos a buscar mejor trabajo. Este año vamos a ser mejores personas. Este año vamos a dejar de escuchar a Juan Gabriel en el auto. Este año vamos a hacer dieta, vamos a ir al gimnasio.

El año nuevo es como una de esas chicas a las que les prometemos un departamento y amor y una plancha de pelo y ropa de diseñador y el convertible de Barbie y operaciones y un viaje a la India con elefantes y meditación y al día siguiente despertamos y ¡sorpresa! ella se acuerda de todo. Y vos no te acordás de nada pero no importa porque ella lo tiene por escrito, con tu sangre, en tus paredes. Y ni siquiera era tan linda. Y ni siquiera era un poquito linda. La diferencia es que, en el caso de año nuevo, las promesas son con uno mismo. Por eso, lo mejor es tomarse unos días. El año empieza el 15, más o menos. Justo después de la resaca moral y el reajuste de las promesas personales. Porque a diferencia de la chica, el nuevo año es inevitable, no hay dónde esconderse.

Pero bueno, seamos positivos. Tal vez este año sea mejor que la chica del ejemplo. Tal vez este año tenga dientes, tal vez incluso sea linda. Tal vez ni siquiera estaba oscuro, ni siquiera estabas ebrio. Hey, tal vez este año sea el amor de tu vida y tal vez las promesas fueron en serio. Y ahí está la mejor resolución de año nuevo. Tomémonoslo en serio. Este año es una chica buena. Es linda, es inteligente y no escribe con tu sangre en las paredes. Ni quiere viajar a Bali para encontrarse a sí misma. Ni siquiera le gusta Julia Roberts. Hey, quizás este año sea el amor de tu vida. Saludos!