Columna semanal

COLUMNA SEMANAL CON NOMBRE RIDÍCULO ----- Actualizamos todos los viernes después del almuerzo si estaba bueno sino no

viernes, 6 de mayo de 2011

¡Que pase el desgraciado!

Hay un lugar especial en el infierno para los que miran Laura en América: una Gran Pollada Bailable.

Fuentes no oficiales han anunciado que al momento de ser atacado, Osama bin Laden estaba viendo Laura en América, lo cual pone en duda si la causa de la muerte fue el disparo en la cabeza o un derrame cerebral hemorrágico.

Laura Bozzo lleva más de quince años avergonzando a Perú, México, Sudamérica, su mamá y a todos los seres vivos y muertos de este planeta. Para quien tenga la dicha de no saber de qué hablo, la "señorita" Laura es la momia que sale en los Thundercats y también la responsable del "Talk show" Laura en América. En el programa, la presentadora invitaba a gente común y les preguntaba sus problemas. Y como sus problemas eran de caspa y cosas así, se le ocurrió inventarse problemas más interesantes.

Señorita Laura, es usted una genia. Primero, cada programa significa nuevo material. Por lo tanto, "me engaña con la vecina" pasó a "me engaña con la vecina y con mi hija", y dos meses después el "desgraciado" la engañaba con la vecina y con su hija y con Tinky Winky y con Ross y con Rachel. Segundo, Laura Bozzo es la mejor directora de casting del mundo. Con un programa diario, por lo menos tres casos por programa y un mínimo de cinco personas involucradas en cada uno, estamos hablando de 75 nuevos actores por semana, 300 por mes, 3600 por año! ¡Eso significa que para el año 2021, toda la población de Lima habrá salido por lo menos una vez en Laura en América! Eso último ya no lo calculé pero suena bastante probable. Además, considerando que mucha gente habrá visto a sus parientes y vecinos aparecer en el programa, en situaciones inventadas y con nombres falsos, y a pesar de eso hayan tan pocas denuncias de farsa, es realmente admirable la mafia que tiene armada esta señora. O tal vez a la gente le da lo mismo y lo único que quiere es su carrito sangüichero. Un circo en el que la gente hace de público, de payaso y de león.

En fin, Laura en América es como la lucha libre: todos sabemos que es mentira y si lo vemos aunque sea un ratito no podemos evitar sentirnos culpables, unos "desgraciados". Saludos!

No hay comentarios:

Publicar un comentario